Designatio: Pseudolictor Veritholensis
Cognomen Vulgaris: “Susurrador de Verithol”
Esta xenoforma tiránida parece un Líctor, pero en realidad es una evolución del Genestealer de Ymgarl que puede encontrarse en territorios fronterizos al noroeste del Segmentum Obscurus.
En las últimas décadas de
M41, algunos Magos Biologis han especulado con que los Susurradores podrían ser un intento temprano de la Mente Enjambre para estabilizar y reabsorber el genus Corporaptor Ymgarli. Otros xenólogos han propuesto que quizá el origen de estas criaturas sea natural: un callejón sin salida genético derivado de la inestabilidad de su especie antecesora. Sea como fuere, aunque el Susurrador sea mucho más estable, fuerte y resistente que la cepa que lo originó, lo ha logrado a costa de perder el instinto comunal y ver limitado su ciclo de infección.
Está documentado que el Susurrador rechaza la compañía de otros de su especie y que su mente de progenie se limita a las criaturas que ha sometido o a su descendencia híbrida. En Verithol (el mundo selvático del que supuestamente es originario), se han documentado conflictos tribales entre grupos de nativos infectados por distintos Susurradores, lo que ha llevado a los expertos a especular con que probablemente no exista una mente de progenie compartida entre ellos, sino que cada uno solo mantiene un enlace telepático con las criaturas que lo adoran. Además, las mutaciones de los híbridos engendrados por los infectados solo alcanzan el equivalente a la Cuarta Generación de una infestación genestealer y, por tanto, son incapaces de generar ejemplares de pura cepa. De hecho, los híbridos son incapaces de infectar a otros seres por sí solos, lo que provoca que sean poco numerosos en comparación con los cultistas ordinarios, integrando únicamente la casta sacerdotal o aristocrática de cada culto purgado hasta la fecha.
Al igual que su antecesor genético, el Susurrador subsiste con una dieta basada casi exclusivamente en sangre, que extrae de sus presas mediante estolones alimentarios. Como sucede con otros tiránidos, dicho biomorfo también posee la capacidad de perforar el cráneo de sus víctimas para acceder al cerebro y extraer información, un proceso que (muy preocupantemente) los Susurradores han integrado en los rituales de sus cultos. Así, es habitual que, a la hora de ofrecer sacrificios, se escoja a individuos que puedan poseer conocimientos útiles, como adeptos imperiales o visitantes de otros mundos. De hecho, tampoco es raro que sea el propio culto el que envíe a sus integrantes en largos viajes de aprendizaje solo para que, al regresar, puedan “ofrecer” sus conocimientos al xenos.
Aunque ha habido contactos registrados con estas criaturas desde M37, el Ordo Xenos solo ha identificado a los Susurradores de Verithol como organismos tiránidos recientemente, y se ignora cómo son capaces de producir nuevos miembros de su especie o si siquiera son capaces de ello. Un hecho preocupante para los genetistas imperiales es que, a diferencia de otras xenoformas tiránidas separadas de la Mente Enjambre (como el Diablo de Catachán o el Kraken Fenrisiano), en lugar de revertir a un comportamiento animal, los Susurradores muestran una creciente individualidad.
La mayor parte de lo que se sabe sobre estos xenos proviene de las pesquisas del inquisidor Paracelsus Fax, que trató de rastrear el origen de una misteriosa amenaza en el borde occidental del Sector Calixis. Aunque la criatura era conocida localmente en diversas narraciones macabras (como “Vampiro de Canopus” o “Susurrador del Anillo de Ternich”, entre otras denominaciones), su nombre oficial (Pseudolictor Veritholensis) se debe al hermano sargento Raphael de los Vigías de la Muerte, que acompañó al inquisidor Fax en su expedición a Verithol (entonces un mundo prácticamente olvidado) y notó el parecido del Susurrador con los horrores a los que se había enfrentado en la Franja Este.
La base de esta miniatura es un Tiránido Primus alado, con la cabeza y los brazos de un Genestealer.




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