Kyprian el Exiliado



Hace ya un tiempo hice a este personaje para Inq28: Kyprian el Exiliado


    Me decanté por hacer a uno de los míticos Caídos por varios motivos.  A estas alturas del partido es un hecho que los Marines Espaciales de Warhammer 40k han perdido personalidad a marcha forzadas, pero yo quería honrar la edad de oro de principios de los 2000, cuando aún eran caballeros góticos del espacio. En concreto quería hacer algo que pareciera sacado de la portada que John Blanche hizo para la tercera edición del juego. Así que obviamente iba ser un guerrero en una recargada armadura negra.

Los Templarios Negros, de John Blanche
    Aunque los herederos de Sigismund se cuentan entre mis Astartes preferidos (y en su día fueron mi ejército principal), sería difícil justificar la presencia de un Templario Negro solitario en un juego de rol o escaramuzas. No sería imposible, pero la cantidad de historias que podríamos contar estaría limitada: quizá un cruzado solitario asignado a los cazadores de alienígenas y poco más. En cambio, los Caídos sí acostumbran a recorrer la galaxia por su cuenta y son figuras ambiguas: algunos aún se consideran leales al Emperador, otros sirven al Caos y muchos son renegados independientes. Por eso en una partida de Inquisitor pueden usarse sin problema como aliados de cualquier facción o como personajes controlados por el máster. Esta última idea es muy atractiva, ya que en dicho sistema los Astartes son tan poderosos como en las novelas y se suele desaconsejar su uso, pues decantan la balanza de un lado demasiado fácilmente. En cambio, si los controla el árbitro pueden ser un enemigo formidable para todos los jugadores, sobre todo si la revelación final de una campaña es que han estado moviendo los hilos desde las sombras o uno de ellos es el guardián del Mcguffin. 
    
    Otro de los motivos por los que decidí hacer a un (ex)miembro de los Ángeles Oscuros era homenajear algo aún más antiguo: Rogue Trader, el génesis ochentero de 40k. En esos primeros años, el esquema cromático de la Primera Legión era negro (posteriormente se recanonizó como el uniforme original durante la Gran Cruzada), con  el añadido de una franja roja en el yelmo que ayuda a dar un aspecto retro a las miniaturas modernas.

Rogue Trader: cuando los Astartes
 combatían a los punks
    Sea como fuere cuando tuve una idea general de lo que quería hacer me puse manos a la obra. Quería que el Marine Espacial tuviera una escala realista comparado con los humanos corrientes, pero como no puedo tragar el estilo minimalista de los Primaris (causa de la ya mencionada pérdida de personalidad) decidí usar un Stormcast de Age of Sigmar como base. Sí, ya lo sé: son una herejía y un recordatorio de la prematura extinción de Warhammer Fantasy, y nunca deberían usarse en un juego de fantasía so pena de galeras.  Pero para juegos futuristas de estilo barroco algunas piezas de la armadura tienen un pase, sobre todo si les cambias los brazos, las hombreras y, sobre todo, la cabeza. Además mi madre me enseñó que nunca debes tirar miniaturas porque los niños de Cadia no tienen ni eso.

    Escogí ese cuerpo porque tiene tanto uno faldones que recuerdan a los hábitos monásticos de los Ángeles Oscuros como unos pteruges que encajan con la estética de la Gran Cruzada, además de iconografía de leones que encaja a la perfección con el personaje. Desde el primer momento supe que le pondría el casco del antiguo comandante de los Marines Espaciales, un generador dorsal mk3 y un escudo heráldico en la hombrera. Para reforzar aún más el estilo arcaico y veterano le añadí una anticuada pistola de duelo y unos cables que unen el gladius al generador dorsal. Con esta mezcolanza parece que Kyprian ha reparado o sustituido algunas partes de la armadura y lleva trofeos de enemigos derrotados.

    Desde el principio también tuve claro que añadíría algo de desgaste, aunque sin pasarme: la armadura tenía que parecer antigua, pero no en mal estado. Por eso me limité a pequeñas acumulaciones de polvo y óxido en algunos recovecos y pequeños arañazos en gris sobre la superficie negra. Antes de pintar usé un taladro para hacer algunas abolladuras provocadas por armas ligeras. La idea es que Kyprian el Exiliado no descuida su equipo, pero la miniatura lo representa en el transcurso de una misión prolongada.







El día de la seta

Después de una breve espera ya ha llegado a mis manos un porrón de setas de resina. ¿Su propósito? Bueno, en teoría (como podéis ver en el donjuan esquelético) están pensadas para decorar peanas, pero nada me impide usarlas para crear soldados y criaturas fungoides.




La Saga de Filipo el Agusanado (II)

Hoy os traigo al mayor Stefan Wittock , uno de los lugartenientes de Filipo el Agusanado. 

    Además de liderar su batallón en combate, también es el Requisador en Jefe y se dedica a confiscar, hurtar y tomar prestado todo aquello que la Compañía Radiante necesita para mantenerse en pie de guerra. Por tanto no es de extrañar que sea universalmente aborrecido por los campesinos de Quiste, aunque a él no le importa demasiado:  con la aprobación de Agallas le basta.

    
    El cuerpo, los brazos y la espada-bayoneta provienen de los fusileros británicos de Wargames Atlantic. las piernas y la cabeza con sallet son de los mercenarios tardomedievales de los hermanos Perry, con el añadido de un chacó de la reserva prusiana de Atlantic. Agallas es un familiar de Tzeentch .